En cualquier ámbito cuando realizamos una actividad queremos recibir una respuesta, obtener un feedback, y en un sector como el de la publicidad todavía más. Cuando desarrollamos cualquier acción publicitaria buscamos impactar, contactar o crear una reacción en las personas a las que nos dirigimos. El marketing directo , trata de eso, de conseguir una respuesta directa e inmediata

 

Toda campaña o comunicación publicitaria persigue un objetivo como aumentar las ventas, dar a conocer un producto o un servicio, mostrar nuevas funcionalidades… y para lograrlo, muchas veces, es necesario utilizar técnicas como el marketing directo que permitan ofrecer a cada cliente lo que realmente necesita. Gracias a herramientas como encuestas, formularios o el famoso Big Data  que nos permiten conocer a la perfección al cliente y saber lo que quiere, podemos diseñar una oferta personalizada. Conocer al cliente a través de una relación directa, y luego ofrecerle un producto adaptado a sus necesidades.
El marketing directo es una forma de comunicación que busca siempre generar una reacción por parte del cliente, y se puede aplicar en diferentes estrategias empresariales.

Para realizar un marketing directo podemos utilizar una serie de técnicas como el email marketing, el buzoneo, telemarketing, cupones… e incluso técnicas tecnológicas o sistemas multimedia. Todas estas herramientas además de facilitarnos la comunicación con el cliente, nos proporcionan una serie de datos que nos permiten conocer mejor al cliente, cuales son sus necesidades insatisfechas o su comportamiento de compra, por ejemplo. Este conocimiento del cliente es muy útil y valioso, sobre todo a la hora de desarrollar estrategias que de fidelización de clientes.

 

 

Cuando oímos hablar de marketing directo es muy fácil que pensamos en el marketing relacional, pero la diferencia que hay entre ellos es que el primero utiliza medios de comunicación para establecer un contacto directo y dar a conocer un producto, y el marketing relacional busca crear relaciones duraderas con los clientes. El marketing directo es una técnica más rápida para llegar al consumidor.

La gran ventaja de este tipo de marketing es la posibilidad de medir los resultados, y por lo tanto su eficacia. Al obtener una respuesta es más fácil obtener resultados cuantitativos y así calcular el ROI (Retorno de Inversión) de la campaña o comunicación.
Además es un método que supone un bajo coste para los anunciantes, además de proporcionarles muy poca visibilidad por parte de la competencia. La mayoría de las veces las empresas competidoras no conocen cómo es la comunicación que se está realizando, por ejemplo en campañas de telemarketing o email marketing.

Uno de los principales canales de comunicación es el email, las empresas a través de sus newsletters consiguen no solo aumentar comunicar novedades, sino también aumentar las  ventas de sus productos y fidelizar clientes. En tthegap desarrollamos una newsletter para la Fundación Jesús Serra, Grupo Catalana Occidente y una para el buscador FloraAdvisor.

 

Otros canales también muy utilizados son el telemarketing que facilita un rápido sondeo del mercado además de una respuesta inmediata, y el buzoneo. El envío de material publicitario a través del buzón es una técnica que aunque cuenta con la desventaja de la gran saturación y el cansancio por parte de los clientes, permite desarrollar la creatividad de los anunciantes y publicistas. Podemos ver campañas muy creativas y efectivas como esta en la que Ikea mandó por correo postal cartas que simulaban dormitorios.

 

La información es la herramienta más valiosa con la que cuenta el marketing directo, porque gracias al feedback que se obtiene de los clientes se puede plantear el desarrollo de los productos, algo en lo que el Lab de tthegap hace especial hincapié.

 

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