En la década de los 90 se consolidó lo que hoy llamamos la Web 1.0, lo que conocemos de una forma familiar como “Internet tradicional”. Páginas estáticas con documentos que no se actualizaban y, sobre todo, donde  no existía colaboración e interacción entre los usuarios. Afortunadamente, las cosas evolucionan y más en el ámbito de la tecnología, y a principios de los 2000 llegó la web 2.0:  la gran revolución online que situó al usuario como gran protagonista de las páginas web.

 

¿Qué es la web 2.0?

Si tuviéramos que definir la web 2.0 en pocas palabras, probablemente diríamos que es una revolución surgida a partir del desarrollo de diversas aplicaciones como blogs, redes sociales… Pero quizás nos quedaríamos cortos. La web 2.0 es mucho más.
En el año 2003 se acuñó este término con el objetivo de diferenciar los nuevos sitios web de los más tradicionales. Sitios basados en un modelo de comunidad entre usuarios cuyo objetivo es el intercambio de comunicación y la producción de contenidos. El usuario tiene el control, pasa de ser un mero espectador a participar de forma directa en la información.
Fruto de esta evolución, se produce un cambio muy importante en la forma de comunicarnos en Internet, digamos que se pasa de una comunicación tradicional o unidireccional en la que apenas existe un feedback, a una comunicación en red o bidireccional. Los medios de comunicación se transforman y pasan a tener una audiencia más fragmentada.

 

En la actualidad existen diferentes iniciativas o herramientas web 2.0, la mayoría muy conocidas como los blogs, redes sociales como twitter e Instagram, plataformas de e-learning, espacios para compartir y editar imágenes como Flickr o Pixrl, aplicaciones de localización geográfica como la famosa Google Maps, plataformas de vídeo como Youtube o Vimeo

Las empresas no se han quedado al margen, como es lógico, y con la web 2.0 han cambiado su forma de comunicar, sobre todo el qué comunican y cómo lo hacen. Cada vez confían más en las opiniones de sus clientes y de los usuarios de sus redes sociales, y por ello deben cuidar mucho su reputación online. Para muchos clientes la primera experiencia que tienen con la marca es online.
Las empresas deben conectar sus productos y servicios con los medios que la web 2.0 les ofrece; darse a conocer a través de ellas, y sobre todo realizar estrategias sociales.

 

La identidad digital

Como consecuencia de la existencia de la web 2.0 surge lo que conocemos como Identidad Digital, el rastro que los usuarios de Internet dejan en la red tras su interacción con el resto de usuarios. Gracias a este rastro se obtiene información (comentarios en blogs, imágenes y vídeos publicados, menciones de noticias…) muy útil sobre todo para las empresas a la hora de diseñar sus estrategias de marketing digital. Gracias a toda esta información se pueden crear productos y servicios más personalizados y dirigirse a una audiencia más segmentada. Eso sí, ojo, hay que tener mucho cuidado con el uso de todo este tipo de información.

Los consumidores 2.0 son usuarios online que saben aprovechar todas las oportunidades que la web 2.0 les ofrece y así mejorar su experiencia de compra. Tiene a su alcance un montón de herramientas que le hacen más fácil la elección del producto adecuado; compara, lee opiniones, contrasta las fuentes de información… Podríamos decir que es un consumidor más poderoso, ya que tiene la oportunidad de producir información tanto positiva como negativa, y por lo tanto espera que las empresas le escuchen y puedan satisfacer sus necesidades. Es un cliente exigente.

Por lo tanto las marcas ya no tienen el poder absoluto, deben monitorizar todo lo que se dice de ellas en Internet, responder de forma rápida a las demandas de los consumidores y, sobre todo, ofrecer alternativas y soluciones.

 

Ejemplos

Lego fue una de las primeras marcas en permitir a sus clientes sugerir nuevos productos que se podían hacer realidad con Lego Mindstorms.

 

La cadena internacional de café Starbucks, es una de las empresas que más apuesta por la web 2.0. My Starbucks Idea es una red social propia en la que los clientes proponen ideas y las que más votos tengan se llevan a la práctica. Además sus redes sociales se han convertido en un estupendo medio de comunicación para anunciar sus promociones.

 

Coca Cola se atrevió a dejar a sus clientes diseñar una botella a través de la iniciativa “Design the World a Coke

 

En tthegap sabemos la importancia que el uso de herramientas web 2.0 para nuestros potenciales y actuales clientes, por eso dentro de nuestros servicios ofrecemos la gestión de redes sociales, y como no, el diseño de apps y webs.

 

 

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