No es nada raro que en la pantalla de nuestro smartphone aparezca junto a apps tan conocidas como Whatsapp o Instagram, la aplicación de nuestra entidad bancaria. Y es que ahora, solo necesitamos coger nuestro móvil y abrir la herramienta para poder realizar gestiones como pagos, transferencias, préstamos… Así de simple. Todo este tipo de servicios financieros que utilizan la tecnología para hacernos la vida un poco más fácil es lo que conocemos como fintech.

 

¿Qué son las Fintech?

Una compañía fintech es una empresa de servicios financieros que utiliza las últimas tecnologías para ofrecer productos y servicios principalmente innovadores. Una unión perfecta entre tecnología y finanzas.
Este tipo de empresas están suponiendo una completa revolución, ya que proponen una nueva y diferente forma de gestionar el dinero de los clientes. Un método más seguro y, sobre todo, más rápido.

En cuanto a las áreas de negocio que abarcan, podríamos clasificar estas compañías en tres grandes tipos:

Pagos y transacciones: plataformas que nos permiten realizar transferencias, pagos y consultar el saldo a través de la red, sin tener que acudir a una sucursal bancaria. La conocida PayPal es el gran ejemplo de este tipo. En España podemos destacar Besepa, que permite a las empresas incorporar la gestión bancaria a su día a día de una forma muy sencilla, y Cashually una app sencilla de pagos entre amigos.

Trading – Plataformas de consultoría y comercialización para inversiones: servicios basados en la compraventa de acciones y de otros productos cotizados en bolsa… La española iQapla es un buen ejemplo de ello, ofrece un excelente diseño de estrategias automáticas y una gestión de carteras de trading automatizado.

Nuevos planteamientos de financiación y préstamo de créditos: empresas que ofrecen préstamos personales online diseñados exclusivamente para el cliente. Por ejemplo, los famosos crowdfunding y crowdlending. Inverem es una plataforma especializada en equity crowdfunding (invertir en empresas a cambio de un beneficio económico) que busca inversores para los proyectos innovadores que se publican en su web y proyectos con una alta rentabilidad para su red de inversores.

Dentro del ámbito del fintech existe un sector dedicado al mundo de las aseguradoras conocido como insurtech, un modelo de negocio que surge de la oportunidad  real que existe en el sector de seguros debido al proceso de adaptación de las aseguradoras a la nueva situación tecnológica. Uno de los ejemplos más conocidos es el caso de Coverfy, una app gratuita que de una forma fácil e inteligente permite gestionar todas los seguros de cualquier persona optimizando los precios de las pólizas y por tanto ahorrando dinero.

 

Fintech en España

Las startups fintech son un nuevo modelo que ha surgido como alternativa a la banca tradicional, ya que ofrecen herramientas a los clientes para poder gestionar su capital, de manera ágil y cómoda. Actualmente, en nuestro país operan más de 200 empresas en este sector, que generan cerca de 2.000 puestos de trabajo, según la AEFI (Asociación Española de Fintech e Insurtech).

 

Desgraciadamente, a este sector en auge las autoridades españolas no le están dando suficiente importancia. Estas compañías se enfrentan a una gran dificultad para obtener licencias que les permitan operar en España, un largo proceso que puede llegar a dilatarse hasta dos años. Como consecuencia, muchas de ellas se ven obligadas a marcharse al extranjero para obtener una licencia y recurrir a firmas extranjeras para gestionar sus fondos.

Cada vez más, se utilizan servicios personalizados y asistentes virtuales para atender a los clientes, un buen ejemplo de ello son los chatbots (software de inteligencia artificial que es capaz de simular una conversación con una persona), y desaparecen puestos de trabajo centrados en el contacto directo. Lo que sí nos queda claro tras toda esta revolución y transformación digital es que el cambio en la banca y los servicios financieros tradicionales es un “must” para las entidades financieras(tá cada día más cerca). Adaptarse al cambio o desaparecer, “that is is the question”

 

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